Reseñas con texto publicadas en Google Places.
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Elisabeth Estrada Novella
Hace 3 semanas
Quiero compartir mi experiencia en el gimnasio Dir Maragall, donde siempre tengo el placer de ser atendida por Laura en la recepción. Desde el primer momento, su amabilidad y actitud positiva me han hecho sentir como en casa. Siempre está dispuesta a ayudar con una sonrisa, hacer recomendaciones útiles y asegurarse de que todo esté en orden. Su atención al cliente es impecable, se nota que realmente disfruta de su trabajo y que tiene un gran compromiso con la experiencia de los socios. Además, su personalidad divertida y su energía hacen que cada visita sea mucho más agradable. ¡Definitivamente, su trabajo hace que el gimnasio sea un lugar mucho más acogedor!
Me atendió Lorena y la experiencia fue excelente. Es una chica muy simpática, cercana y agradable, transmite mucha confianza desde el primer momento. Fue muy atenta, responsable y eficaz, resolviendo todo con claridad y buena conversación. Da gusto encontrarse con personas tan profesionales y humanas. Definitivamente ire al gimnasio solo para verla.
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neko dark drop
Hace 2 semanas
Hola me llamo Emma y estoy apuntada a este gimnasio. Por temas personales me cuesta mucho salir de casa y hacer deporte. Me gustaría encontrar a alguna chica que me acompañe para tener una motivación e ir al gimnasio que se que me hará sentir mejor. Pero de verdad que sola no me siento capaz. Muchísimas gracias💕 tengo 25 años. Podéis hablarme por aquí y así concretamos.
Gracias a los entrenos personales he conseguido volver a cogerle el gusto a ir al gimnasio después de muchos años. Mi entrenador ha sabido adaptarme los entrenos empezando desde cero y consiguiendo que cada día me encuentre mejor. Super recomendable esta opción para recuperar la forma y las ganas de cuidarte.
La gestión del Dir Maragall durante la época del COVID fue indignante e inhumana, especialmente hacia personas antiguas del club. Se produjo un trato discriminatorio y vejatorio hacia socios que ejercían su derecho legítimo a no vacunarse, a quienes se les negó la entrada, se les señaló públicamente y se les trató como ciudadanos de segunda. Ese comportamiento supuso una grave falta de respeto al honor, la dignidad y los derechos fundamentales de las personas, algo absolutamente imperdonable en una institución que presume de valores deportivos y humanos. La presión, el señalamiento y la persecución moral que se vivieron en aquel momento dejaron una huella difícil de borrar y una profunda pérdida de confianza en la dirección del centro. Más allá de ese episodio gravísimo, el gimnasio evidencia un claro abandono en sus instalaciones. Es un centro antiguo que necesita una reforma urgente, especialmente en duchas y vestuarios, que resultan obsoletos y poco cuidados para los estándares actuales. Asimismo, el equipo de recepción debería renovarse, tanto a nivel profesional como en trato al cliente. En resumen, un gimnasio con historia, pero con una gestión moralmente cuestionable en momentos críticos y con unas instalaciones que no están a la altura. Mucho que reflexionar y corregir si quieren recuperar credibilidad y respeto.