Fit Lovas Nàpols - Gimnasio femenino en Barcelona. Sólo mujeres.

La Dreta de l'EixampleCarrer de Nàpols, 231, Local 2, Eixample, 08013 Barcelona
Foto principal de Fit Lovas Nàpols - Gimnasio femenino en Barcelona. Sólo mujeres.
Galería 2
Galería 3
Ver 4 fotos

Instalaciones y servicios

Acceso silla de ruedas
Baño accesible
Baño público
Tarjetas de crédito
Tarjetas de débito
Pago NFC

Mapa y ubicación

Abrir en Google Maps

Opiniones reales

4.8 (193 reseñas)

Reseñas con texto publicadas en Google Places.

A

Agustina Oliva

Hace 4 meses

5

Da gusto encontrar un sitio seguro, donde entrenar con tranquilidad pero sin dejar de ser profesionalmente muy deportivo. El ambiente es guay, hay support, las coach son lo máximo, te sientes contenida y cuidada en todo momento. Estoy muy feliz!

I

Iria Rodriguez Alvarez

Hace un año

5

¡Me encanta! Llevo 4 meses y he vuelto a conectar con el deporte después de hacer poco o nada durante años. Lo mejor, los entrenos se disfrutan, el ambiente todo mujeres es genial. Se adaptan a todos los niveles y se fijan mucho en corregir la técnica. ¡No pongo más estrellas porque no se puede!

M

María Gutiérrez Mateos

Hace 7 meses

5

Entrenar durante el embarazo en este gimnasio ha sido una de las mejores decisiones que pude tomar. ¡Me sentí fuerte, segura y muy empoderada! Las entrenadoras son unas auténticas cracks: profesionales, cercanas y siempre con una sonrisa. Mil gracias por acompañarme en este viaje tan especial. ¡Sois lo más! Nos vemos pronto

C

CATALINA ALASINO

Hace 11 meses

5

Casita lovas 💜 no solo entrenas como una campeona y lo dejas TODO, no solo te cuidan y te controlan que estés haciendo todo bien, sino que encima te hacen sentir fuerte, capaz y querida. Hermoso gim, hermosa comunidad. Feliz de haber empezado a entrenar acá.

S

Sara Srk

Hace 5 meses

1

No son lo que predican. El 29/08 asistí por primera vez a una clase en Fitlovas (C/ Nápoles) y salí profundamente decepcionada. El centro se vende como un espacio seguro para mujeres, donde se adaptan los entrenamientos a cada cuerpo, pero lo que viví fue lo contrario. La entrenadora, Mar, no preguntó si era la primera vez que asistíamos ni si teníamos lesiones. Cuando le expliqué mi problema de hombro y que necesitaba usar un peso menor, reaccionó riéndose en voz alta y ridiculizándome delante del grupo por querer usar menos kilos que el resto. Después insistió en que cargara con el peso que ella imponía, sin escucharme, y acabé abandonando la clase para no arriesgar mi salud. Creo que este tipo de actitudes son muy dañinas, especialmente en un centro que se publicita como un espacio de cuidado y confianza.